lunes, 18 de enero de 2016

Lluvia constante de Keith Huff


El noir tiñe todo el escenario y con el paso de los minutos atendemos espectantes a un crudo relato bajo una intensa y continua lluvia que empapa a los interpretes y al público en un espectáculo brutal y emocionante que te mantendrá con el corazón en un puño hasta que se baje el telón. Así es (en pocas palabras) Lluvia constante, el nuevo trabajo de David Serrano con un maravilloso texto de Keith Huff en el que Roberto Álamo y Sergio Peris-Mencheta dan vida a Dani y a Rodo, dos policías en una lucha despiadada por hacer lo correcto en un mundo donde no está permitido. Una bajada a los infiernos que les hará no volver a ser los mismo que eran. Una historia cruenta sobre dos compañeros y amigos contada a través de monólogos individuales (más que de diálogos), con un escenario minimalista que nos adentra desde el primer minuto en una compleja trama emocional que supondrá la caída de uno y el resurgir del otro. Un viaje largo y lleno de obstáculos por lo más oscuro del alma humana. Una obra de dos actores, pero de múltiples personajes que aunque no vemos, si sentimos a través de Dani y Rodo en un ejercicio potenciación de los elementos que disponen. Todo esto, nos hace parecer que hay una dirección invisible pero realmente el pulso de Serrano es firme y guía sin miedo alguno una adaptación tan complicada de llevar a buen puerto. La mitad de los aplausos finales los merece él.


Uno de los temas clave es la camaradería, como suele ser en los dramas policíacos que tanto hemos disfrutado en el cine y la televisión, pero verlo sobre un escenario es todo un espectáculo, algo fresco y cercano que te genera mucho interés. La complicidad esta servida y ambos tienen mucha química, a pesar de ser personajes tan diferentes entre sí. En realidad, no podemos destacar a ninguno de los dos interpretes sobre el otro sería un acto egoísta. Juntos son las entrañas de la obra y juntos se adueñan de cada persona que ocupa su asiento en el teatro del CBA.

Keith Huff
Keith Huff
Keith Hufeste duelo interpretativo.
Keith Huff
lluvia constante teatro alamo mencheta
Vía: www.valenciateatros.com


Un elemento fundamental de la puesta en escena y que da titulo a la obra es la lluvia. Marca el devenir de los personajes y la acción además de tener cierto carácter purificador. Las precipitaciones no solo están cargadas de agua si no de violencia, dolor, pena y desamor. Cada gota cae sobre ellos como un duro golpe, tan intensas y constantes que parecen insoportables pero no os preocupéis, cuando deja de llover siempre se abre un panorama nuevo y esperanzador.

Este retrato puede parecer un simple thriller si no fuera porque los personajes lo encumbran a través de una narración muy original, sencilla y sin aspavientos que resulta ser el vehículo perfecto para contar un relato donde el espectador tiene que poner mucho de su parte. Te dejará exhausto, con mal cuerpo como a los protagonistas pero sabrás que ha merecido la pena. No hay duda.

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